viernes, 20 de abril de 2012
One by one hidden up my sleeves.
Fue una semanita bastante rara hasta el momento: un quasi-ex me habló, la facultad que ahora de la nada me dice "eh si mirá vamos a cerrar la carrera", problemas con mi mejor amiga y el choque del colectivo en el cual viajaba. Lo más loco es que si me lo pongo a pensar, podría haber sido una mala week pero una demasiado mala. Lo cual me lleva a pensar en que de cierta forma maduré o algo raro hay. Mi reacción ante todos estos eventos fue con tranquilidad. Problemas con mi amiga? lo hablé y lo solucionamos. Lo del chico ni fu-ni-fa, lo de la facultad decidí tratar de aprobar todo este año y después ver que onda que hago, y lo del choque lo tomé con mucha tranquilidad. No sé que pasa pero creo que tiene que ver con ese proceso llamado "maduración" (aunque no soy una fruta). Posta que estoy orgullosa de como reaccioné ante esas situaciones (en especial lo del bondi), sin alterarme por completo, sin derrumbarme. Sino cuidándome, queriéndome, protegiéndome y tomándolo con calma, como debe ser. Ahora puedo decir que en situaciones heavys también pude poner en práctica vivir más un poco más zen y es genial. Supongo que con el tiempo, positivismo y la vida misma, uno aprende a canalizar mejor las cosas.
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