sábado, 7 de abril de 2012

Fell of the track, I ain't go no back, I'm not like that.

Feliz, feliz, feliz, feliz. No puedo creer lo bien que estoy, siempre consideré que la música era genial, siempre la valoré mucho pero me voló la cabeza. La música trasciende todo, va más allá de todo posta. Lo que viví con los Arctic y los Foo en el Quilmes me renovó (no es que estuviera mal), pero me hizo renovar energía, alegría y redescubrir cosas. Como por ejemplo el poder gigante que pueden tener unas notas musicales, simplemente fantástico. No hay nada más por decir, la música es un reflejo del alma, la música es la musa que inspira nuestros espíritus y hace que se eleven lo más alto posible.

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