Cuando alguien dice mi nombre lo dice con
tanto amor y emoción que me da ganas de abrazarlo y pegarle a la vez. No sé porque, siento como si no entiendieran nada y a la vez que algo sí, sí entendieron de mí (
o del nombre). Como que hay una melodía,
que se yo, tengo sueño y debería ir a descansar. Faltan 6 meses y si Dios, el universo y los profesores quieren,
terminaré la facultad de una vez. Y es algo que juro que
de todo corazón, quiero y anhelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario