sábado, 1 de septiembre de 2012

She's thunderstorms.

Y a veces pasa no? Que venís, te vas, te parás, te sentás. Caminás. Corrés. Corro, pero miro. Miro y callo. Veo? sí, pero qué veo? No sé. Gente, calles, lunas, ventanas y carteles. Me miran, me llaman, anuncian ese nombre que hoy no quiero escuchar, pero ahí es cuando mejor articulan y ese nombre fluye, se desparrama de sus sonidos que apenas son letras que puedo llegar a comprender. Me bajo, recorro primero con la mirada, después con los oídos y finalmente con los pies. Qué frío se siente cuando el frío golpea primero lo profundo de nosotros, que frío sofocante. Se corta todo tipo de respiración, me voy. Subo. A dónde? Al único lugar al que podía ingresar vestida con ese traje de lágrimas, pero no esperaba comprensión, no. Quería que me vieran, me escucharan, me sientan tan viva como ellos. "No soy un espectro, no lo soy" les dije y mis palabras se fueron flotando es una sinfonía verde que seguía el curso de un mar de brisas. Pero no lo pude evitar, el viento me llamaba, me abrazaba tibiamente entre esa multitud de violencias sin valor, me hacía sentir viva. Entonces decidí que iba a tomarlo, lo iba a cuidar, lo iba a sentir más propio que mis entrañas. Iban a ser ellos quienes iban a devolverme el favor un tiempo después.

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